LA DECISIÓN DE ADOPTAR. ADOPCIÓN INTERNACIONAL

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Cuando una persona o una pareja decide dirigirse a un Servicio de Menores para solicitar una adopción, previamente han pasado por un período de reflexión que, después de un tiempo, les ha llevado a dar este paso.

¿Podremos llevar a cabo una adopción internacional? ¿A qué país nos dirigimos? ¿A qué organismo?, son algunas de las preguntas que se hacen las personas interesadas en iniciar el proceso de una adopción en otro país. A continuación abordaremos algunas cuestiones que tal vez puedan ser de ayuda:

Características específicas de la adopción de niños de origen extranjero

Si está pensando en llevar a cabo una adopción en el extranjero, sería útil que reflexionara sobre algunas cuestiones. Las que figuran a continuación tal vez le ayuden a conocer mejor el alcance de su decisión, a tomar o no una decisión de este tipo o le lleven a posponerla según se sienta usted/ustedes preparados para ello.

Es una realidad que la mayoría de las personas interesadas en la adopción se dirigen a otro país porque en España les resulta difícil. Tienen que esperar tiempo o por su edad, según los criterios técnicos de los Servicios de Menores de las Comunidades Autónomas, no van a poder adoptar a un niño de la edad que desean y/o se sienten capaces y preparados. Sin embargo no es lo mismo adoptar un niño español que un niño o niña de otro país. Porque el hecho de pertenecer a otro país, a otro grupo étnico, tener tal vez otro idioma, otro color de piel, imprime a estas adopciones características propias que las personas interesadas deben conocer para poder hacerles frente. No reconocerlas y reflexionar sobre ello antes de la adopción supone asumir un riesgo importante cuando ya ha tenido lugar y el niño está en su nueva familia y en nuestro país.

Por ello:

– ¿Que información tiene sobre los grupos étnicos, color de piel y rasgos físicos de la población de algunos países (India, América Latina) y cuál es su actitud y la de su medio hacia ellos?

Es importante que se informe antes de decidirse hacer una adopción en otro país sobre estos aspectos y reflexione sobre su actitud ante ellos. Trate de imaginar no sólo al niño pequeño, sino al escolar, al adolescente, al adulto, hasta al padre o madre en el que se convertirá su hijo. Es cierto que en nuestra sociedad hay actitudes de todo tipo ante los diferentes grupos étnicos, desde la aceptación y valoración hasta actitudes de intolerancia. Sin embargo para el niño, el joven, la actitud de usted/ustedes será la más determinante. Piense también sobre la actitud y opinión de sus familiares: padres y hermanos.

– ¿Cree que ellos plantearían problemas o establecerían diferencias? ¿Cómo se sentirían usted/ustedes ante esta situación?

Porque el hecho de que el niño o niña es adoptado será, en muchos casos en este tipo de adopciones, algo evidente y que no podrán mantener en la privacidad que deseen. Ni usted/ustedes, ni el niño.

– ¿Conoce o está interesado por el país de origen de su hijo, por su cultura?

Para ellos será importante saber que usted lo valora. Interesarse por su país y respetar su cultura es una forma de respetarle y ayudarle a que quiera sus orígenes y en definitiva se quiera a sí mismo. Si usted/ustedes pretenden que el niño olvide o niegue que pertenece a otro país, a otra raza, tal vez la adopción internacional no es la adecuada para usted o, quizá, necesitan tiempo para madurar la idea.

– ¿A qué deberá hacer frente el niño adoptado a lo largo de su desarrollo?

Ir asumiendo el hecho de que no pudo ser aten­dido por sus padres biológicos y que ha sido adoptado. Que tiene un pasado, que ha transcurrido en otro país, lejos de sus padres adoptivos, con experiencias positivas (adultos que le han cuidado, amigos tal vez) y también dolorosas (separaciones, abandono, rupturas…) Para ello necesita su ayuda y que usted esté dispuesto para hablar sobre ello aunque le cause dolor. Negar este pasado, como si el niño hubiera nacido al llegar a su hogar, no hace sino entorpecer la evolución y generar desconfianza.

En algunos casos, aceptar que es diferente, en sus rasgos físicos y/o color de piel, a las personas que le rodean, padres, amigos. Al principio no le será fácil. la aceptación de las diferencias exige del niño un proceso que va desde la negación, el rechazo, hasta la aceptación.

Al llegar a cierta edad (13-15 años), el chico/a adoptado (de origen extranjero o nacional) se interesará más intensamente por su pasado, por las circunstancias de sus padres biológicos y las razones por las que fue adoptado. Se trata de una curiosidad normal y no es signo de disturbio emocional o conflicto familiar, sino búsqueda de información esencial sobre sí mismos. ¿Cómo se sentirá usted si muestra interés por tener más información sobre sus padres biológicos, su país, quiere viajar y conocerlo, saber dónde ha vivido hasta que fue adoptado. Él puede necesitarlo, pero usted/ustedes ¿le permitirán expresar y compartir con usted/ustedes sus deseos, sus temores, sus dudas?

La elección del país

A la hora de decidirse a dirigir su demanda a un país concreto es Importante que reflexione sobre algunos factores que van a condicionar su decisión:

a) Factores de orden psicosocial

Actitudes de los padres adoptivos y del medio hacia la diferencia étnica. La seguridad del niño o niña, su integración en la familia y en el medio social, van a estar altamente determinados por la aceptación y valoración de su propia herencia ge­nética.

El interés de los futuros adoptantes por el país de origen del niño, sus costumbres, población, etc. Por razones diversas muchas personas nos sentimos interesados por unos países más que por otros, nos interesa o nos atraen sus costumbres, su idioma ya sea porque hemos tenido la oportunidad de visitarlos o tenemos conocidos o nos hemos interesado en leer sobre ellos. Este hecho es importante para el niño porque es una forma de valorarle.

b) Factores de orden legal

Antes de dirigir su demanda a un país es muy importante informarse sobre la regulación de la adopción en ese país. Asegúrese de que está tramitando una adopción y que el niño o niña va a salir del país adoptado o con una resolución donde expresamente el órgano competente autoriza la adopción en España. Porque sólo la adopción produce la seguridad jurídica que un niño necesita para estar en un nuevo país. El estar bien informado es importante para evita, problemas tanto a la hora de entrar en España corno posteriormente, para que la adopción tenga, plenos efectos en nuestro país.

Organismos donde dirigirse en España y en el país de origen del niño.

Muchas veces habrá oído decir que para poder iniciar los trámites de adopción en el extranjero es necesario conocer a alguien en el país del niño, un abogado tal vez o una persona que trabaje en algún centro de menores. Si bien es cierto que algunas personas deciden dirigirse a particulares para tramitar una adopción, se trata de un cauce desaconsejable para llevar a cabo estas adopciones. Sin darse cuenta uno puede verse envuelto en una situación de tráfico de niños, pagando por un niño a una persona que actúa de intermediario. Por ello, conscientes de estos peligros, los Organismos responsables de la protección de menores y las organizaciones internacionales que luchan por la defensa de los derechos del niño, abogan por la necesaria participación de los Organismos de protección de menores, tanto del país de origen de los niños como de los países receptores. Sólo así podrá garantizarse una adopción digna que respete sus derechos.

Pero ¿qué ventajas concretas conlleva recurrir a los Organismos oficiales?

a) Interviniendo el Organismo de protección de menores del país de origen del niño, se garantiza o asegura:

Que el niño susceptible de adopción ha sido abandonado por sus padres, es huérfano y ha sido puesto al cuidado de un Organismo, o que sus padres han sido privados de la patria potestad o han consentido la adopción debidamente asesorados y conscientes de la trascendencia de tal decisión. Ello sin que medien terceras personas que hayan podido ejercer presiones sobre los padres para lograr la adopción. Si esto no lo tienen asegurado los adoptantes, cómo responder a las preguntas del niño tales como, ¿por qué fui adoptado?, o ¿por qué mis padres no pudieron cuidarme?

Que se ha procurado la adopción en el propio país, respetando el derecho de niño a permanece en él, y que no siendo posible, se ha optado por la adopción internacional.

Que se tienen datos, información no siempre toda la deseable sobre el pasado del niño o niña, sobre su situación en el momento de ser adoptado, hermanos si los tiene, salud del niño y centros donde ha estado.

b) Interviniendo los Servicios de Menores de las Comunidades Autónomas.

La actuación de estos Servicios en las tareas de valoración de la capacidad de las personas interesadas en una adopción internacional contribuye a garantizar:

Que los solicitantes son personas idóneas para adoptar a un niño de otro país.

Que han sido informados y han reflexionado sobre lo que conlleva la adopción internacional.

Que la asignación del niño o niña a una familia, en función de las características de ambos, es adecuada.

Que dichos Servicios se encargarán de realizar el seguimiento de la evolución del niño en su nueva familia y país. Ello en los casos en que la propia legislación del país de origen del niño exija dicho seguimiento.

Fuente: http://www.tuspsicologos.com

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